INDUSTRIA CÁRNICA // Octubre de 2025
Control de flora alterante y estabilidad microbiológica
La cámara equipada con BIOgermicide mantuvo estables los recuentos de mesófilos aerobios durante todo el periodo de almacenamiento, evitando el crecimiento progresivo observado en la cámara control.
Este comportamiento indica una limitación efectiva de la proliferación microbiana ambiental, lo que contribuye a reducir el riesgo de deterioro prematuro, mejorar la homogeneidad del producto y prolongar la vida útil comercial sin modificar las condiciones operativas habituales.
INDUSTRIA HORTOFRUTÍCOLA - cítricos // Marzo-Abril de 2025
Reducción >90 % de hongos ambientales y rápida
recuperación ante picos de contaminación
Incremento puntual de la La instalación del sistema BIOgermicide permitió una reducción sostenida superior al 90 % de la carga fúngica ambiental en condiciones reales de trabajo.
Incluso tras la entrada puntual de un lote de campo altamente contaminado por Penicillium (día 24), el sistema demostró una rápida capacidad de recuperación, restableciendo niveles bajos de contaminación en pocos días.
Estos resultados validan BIOgermicide como una alternativa eficaz al ozono, sin residuos y compatible con producción ecológica, mejorando la seguridad microbiológica del ambiente
INDUSTRIA DE PESCADO AHUMADO // Octubre de 2025
Mejora crítica de la higiene ambiental en productos RTE
En la sala de ahumados equipada con BIOgermicide se observó una reducción del 96 % de aerobios mesófilos y la eliminación completa de mohos y levaduras en los primeros 9 días.
Esta mejora en la higiene ambiental es especialmente relevante en productos listos para consumo (RTE), donde la contaminación ambiental impacta directamente en la vida útil sensorial, el riesgo de contaminación cruzada y la conformidad con estándares de seguridad alimentaria.
INDUSTRIA AVÍCOLA // Enero de 2025
Mejora significativa de la calidad microbiológica del aire sin cambios operativos
Tras la implantación de BIOgermicide se registró una reducción muy significativa de los principales indicadores microbiológicos del aire (aerobios totales, mohos, levaduras y coliformes).
La prueba se realizó sin modificar rutinas de limpieza, temperaturas ni flujos de trabajo, demostrando que el sistema actúa como una barrera ambiental continua, reduciendo el riesgo de contaminación cruzada y reforzando el cumplimiento de auditorías de calidad e inocuidad.